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Este Lunes 10 de Agosto, Colombia vivió un sismo muy fuerte.
Desde Protección de Riesgos enviamos un enorme mensaje de solidaridad a las personas, familias y comunidades afectadas.
Ahora que el movimiento principal pasó, lo importante es mantener la calma y gestionar bien los riesgos que todavía permanecen.
Después de un sismo fuerte pueden presentarse nuevos movimientos.
Si ocurre una réplica: agáchese, cúbrase y sujétese. No corra hacia las escaleras mientras esté temblando.
La UNGRD recomienda permanecer atento a posibles réplicas después de un sismo.
Observe con calma.
Si encuentra daños importantes en columnas o vigas, deformaciones, desprendimientos, inclinaciones o elementos estructurales visiblemente afectados, no permanezca allí hasta obtener una revisión técnica.
Una réplica puede ser especialmente peligrosa para una estructura que ya haya quedado debilitada.
Un terremoto también puede generar riesgos secundarios.
Preste atención a: · olor a gas · fugas de agua · cables dañados · chispas · vidrios sueltos · objetos pesados que puedan caer · incendios o daños en tuberías.
Si sospecha una fuga de gas, evite encender fuego, interruptores o equipos que puedan producir una chispa y solicite ayuda especializada.
Los movimientos sísmicos pueden desestabilizar terrenos y generar deslizamientos o caída de rocas, especialmente en zonas montañosas.
Si observa grietas nuevas en el terreno, movimientos de tierra, árboles o postes inclinados, o caída de material sobre una vía, aléjese y reporte la situación.
Los deslizamientos son uno de los riesgos secundarios reconocidos después de un terremoto.
Primero la seguridad.
Cuando sea seguro hacerlo, tome fotografías y videos, haga una lista de los bienes afectados y conserve facturas de los gastos que sea indispensable realizar.
Si tiene seguro, reporte el daño oportunamente y revise las coberturas antes de hacer reparaciones importantes, salvo las indispensables para proteger a las personas o evitar que el daño aumente.
No se trata hoy de comprar un seguro. Se trata de saber que, cuando existe una cobertura adecuada, parte del impacto económico de estas tragedias puede ser transferido.
En muchos casos, esto permite tener una cobertura mucho más flexible, cómoda y alineada con un estilo de vida más global.
Cuando todo esté tranquilo, vale la pena hacer algo sencillo en familia o en la empresa:
La mejor gestión del riesgo ocurre antes de la próxima emergencia.
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