Guía para reclamar a su aseguradora frente a daños por sismo

Qué hacer, qué conservar y cómo reclamar correctamente su seguro.

Para empresas y familias

Después de una emergencia, primero están las personas. Después viene la recuperación.

Esta guía busca ayudar a familias, copropiedades y empresas a proteger correctamente sus derechos frente al seguro, evitar errores y construir una reclamación clara y bien soportada.

No reemplaza las condiciones particulares de cada póliza. Cada caso debe revisarse individualmente.

LA REGLA DE ORO

Qué hacer, qué conservar y cómo reclamar correctamente su seguro

Una fotografía tomada hoy puede ser más valiosa para una reclamación que una explicación escrita semanas después.

Pero hay una excepción fundamental:

si existe peligro para las personas o riesgo de que el daño aumente, actúe primero para controlar la emergencia.

La regla práctica es:

LO URGENTE SE ATIENDE.

LO DEFINITIVO SE DOCUMENTA, SE COTIZA Y SE PREAPRUEBA

1. REPORTE EL DAÑO AHORA

Informe lo ocurrido a su intermediario y a la aseguradora, incluso si todavía:

  • no conoce el costo;
  • no sabe si el daño es estructural;
  • no tiene cotizaciones;
  • o no está seguro de que exista cobertura.

Solicite y conserve:

número de radicado · fecha del aviso · persona de contacto · correo · instrucciones recibidas.

Importante: el mito de los tres días

El Código de Comercio contempla un término general para dar aviso del siniestro. Pero el aviso inicial y la reclamación formal no son lo mismo.

Después del terremoto del 10 de agosto, Fasecolda aclaró expresamente que no haber avisado dentro de los tres días no significa automáticamente perder el derecho a reclamar, particularmente frente a un evento público y notorio de esta magnitud. Aun así, la recomendación es reportar cuanto antes.

No utilice los términos de prescripción como razón para esperar. Reporte hoy y construya bien la reclamación.

2. HAGA UN REGISTRO DEL SINIESTRO

Cuando sea seguro:

Fotografíe

  • cada habitación o zona;
  • panorámicas y detalles;
  • grietas, desprendimientos y deformaciones;
  • pisos, cielos rasos y acabados;
  • maquinaria y equipos;
  • muebles y contenidos;
  • mercancía e inventarios;
  • zonas comunes, si corresponde.

Fotografíe incluso zonas cercanas que no presentan daño. Ayudan a contextualizar la afectación.

Grabe video

Recorra el inmueble lentamente y explique qué está observando.

Cree una bitácora

Registre:

fecha · hora · lugar · daño encontrado · medida adoptada · persona que intervino.

No necesita ser sofisticada. Una hoja de Excel, notas del celular o un documento compartido son suficientes.

3. SI HAY POSIBLE DAÑO ESTRUCTURAL, NO IMPROVISE

Una grieta no siempre significa daño estructural y una estructura aparentemente intacta tampoco necesariamente está libre de afectación.

Si existen señales importantes, solicite valoración de un ingeniero civil o estructural competente.

Pida que su informe identifique, en lo posible:

  • daños observados;
  • posible relación con el evento;
  • condición de habitabilidad;
  • riesgos inmediatos;
  • necesidad de apuntalamiento o estabilización;
  • reparaciones recomendadas.

Antes de contratar estudios importantes, informe a la aseguradora y solicite autorización o preaprobación de los costos, salvo que la urgencia no permita esperar.

4. NO EMPIECE UNA REPARACIÓN DEFINITIVA SIN COORDINARLA

Este es uno de los errores que más queremos evitar.

Antes de una obra importante solicite por escrito a la aseguradora o a través de su intermediario claridad sobre:

¿Ya inspeccionaron?
¿Aceptan el alcance de la reparación?
¿Aprueban la cotización?
¿Requieren otras cotizaciones?
¿Puede escoger directamente al contratista?
¿Qué costos reconocerán?
¿Qué deducible y límites aplican?

Preaprobación no significa abandonar una emergencia

Si hay que cerrar una fuga, retirar un elemento peligroso, apuntalar, cubrir un techo o tomar una medida urgente para impedir que el daño aumente:

hágalo.

Pero procure:

fotografiar antes · avisar inmediatamente · guardar facturas · identificar al proveedor · conservar piezas retiradas cuando sea razonable.

Fasecolda ha recomendado precisamente evitar reparaciones definitivas y disposición de bienes antes de recibir instrucciones, salvo cuando sea necesario proteger la vida o impedir daños adicionales.

5. NO BOTE LOS BIENES DAÑADOS TODAVÍA

Vidrios, equipos, muebles, mercancía, piezas estructurales o componentes retirados pueden convertirse en evidencia.

Antes de destruirlos, desecharlos o venderlos como salvamento:

  1. fotografíelos;
  2. identifíquelos;
  3. cuantifíquelos;
  4. permita su inspección cuando sea razonablemente posible;
  5. solicite confirmación para su disposición.

Si por seguridad, salubridad o una orden de autoridad es indispensable retirarlos inmediatamente, deje evidencia escrita y fotográfica de la razón.

6. SI ES UNA EMPRESA: PROTEJA DOS RECLAMACIONES, NO UNA

Muchas empresas se concentran solamente en cuánto costará reparar el edificio o reemplazar la mercancía.

Pero puede existir una segunda pérdida: el tiempo durante el cual el negocio no puede operar.

Si su póliza incluye lucro cesante, pérdida de beneficios o interrupción del negocio, desde el primer día lleve un registro separado de:

  • días u horas sin operación;
  • líneas de producción suspendidas;
  • ventas canceladas;
  • pedidos que no pudieron atenderse;
  • ingresos históricos comparables;
  • nómina y costos fijos;
  • gastos extraordinarios para continuar operando;
  • alquiler de instalaciones o equipos alternos;
  • acciones adoptadas para reducir la pérdida.

No espere varios meses para reconstruir esta información.

La pérdida económica se prueba mucho mejor mientras está ocurriendo.

7. INVENTARIOS Y MERCANCÍAS: CONGELE LA EVIDENCIA

Conserve el inventario existente inmediatamente antes del evento:

ERP · kardex · facturas · órdenes de compra · movimientos de inventario · cierres contables.

Luego haga un conteo físico separado:

Referencia

Cantidad previa

Cantidad dañada

Costo unitario

Estado

Producto

 

 

 

Recuperable / pérdida

Separe:

dañado · recuperable · no afectado.

Cuando sea material, solicite al contador o revisor fiscal soporte sobre existencias y valores.

No mezcle en la reclamación costos que no tengan relación con el terremoto.

8. GUARDE TODOS LOS GASTOS EXTRAORDINARIOS

Dependiendo de las coberturas contratadas, pueden existir protecciones para gastos adicionales tales como:

  • remoción de escombros;
  • apuntalamiento;
  • honorarios de ingenieros y otros profesionales;
  • vigilancia adicional;
  • cerramientos;
  • reparaciones provisionales;
  • alojamiento temporal;
  • mudanza o almacenamiento;
  • alquiler temporal de equipos;
  • medidas necesarias para disminuir la pérdida.

Que un gasto sea necesario no significa automáticamente que esté cubierto.

Antes de comprometer montos importantes, revise la póliza y solicite preaprobación cuando sea posible.

9. ¿QUÉ SEGURO DEBE RESPONDER?

Puede existir más de una póliza relacionada con el mismo inmueble.

Vivienda con crédito hipotecario

Los inmuebles hipotecados a entidades financieras deben contar con seguro de incendio y terremoto durante la vigencia del crédito. El banco puede figurar como beneficiario hasta el saldo de la deuda.

Apartamento o casa en propiedad horizontal

La copropiedad debe asegurar sus bienes comunes contra incendio y terremoto.

Eso no significa necesariamente que muebles, contenidos, mejoras privadas o la totalidad del apartamento estén protegidos por esa póliza.

Informe simultáneamente: a la administración + a su intermediario o aseguradora individual.

Fasecolda también permite consultar en el Registro Único de Seguros si una copropiedad cuenta con este seguro.

Póliza voluntaria de hogar

Puede proteger, según lo contratado:

edificación · mejoras · muebles · contenidos · equipos · gastos adicionales.

Empresas

Revise separadamente:

edificio · mejoras locativas · maquinaria · equipos electrónicos · inventarios · mercancías · lucro cesante · gastos adicionales.

No dé por sentado que tener asegurado el edificio significa tener asegurado todo lo demás.

10. ANTES DE CALCULAR CUÁNTO LE PAGARÁN, REVISE CINCO COSAS

1. Cobertura

¿Terremoto está efectivamente incluido?

2. Valor asegurado

¿Cuál es el máximo contratado para cada bien o cobertura?

3. Deducible

¿Qué parte de la pérdida queda a cargo del asegurado?

En terremoto los deducibles suelen ser relevantes y deben revisarse exactamente en cada póliza.

4. Infraseguro

Si el valor asegurado era inferior al valor que debía asegurarse, algunas pólizas pueden reducir proporcionalmente la indemnización.

5. Sublímites y forma de valoración

Algunos gastos o bienes tienen límites propios y distintas bases de indemnización.

Una factura de reparación NO equivale automáticamente al valor indemnizable.

Primero debe aplicarse el contrato de seguro.

11. UNA RECLAMACIÓN FORMAL DEBE PROBAR DOS COSAS

En Colombia corresponde al asegurado acreditar:

1. que ocurrió el siniestro; y

2. cuál es la cuantía de la pérdida.

Pero existe libertad probatoria: la Superintendencia Financiera ha reiterado que la ocurrencia y cuantía pueden acreditarse mediante medios legalmente idóneos y no mediante un único documento predeterminado.

Además, la regulación considera abusivo exigir para el pago documentos que no estén relacionados con la ocurrencia del siniestro, su cuantía o el contrato de seguro.

Por eso un buen expediente debe ser completo, pero no burocrático.

12. ¿CUÁNDO EMPIEZA A CORRER EL PLAZO PARA QUE PAGUE LA ASEGURADORA?

Este punto es muy importante.

La primera llamada o el número de radicado no necesariamente significan que la reclamación esté formalmente acreditada.

El artículo 1080 del Código de Comercio dispone que, una vez el asegurado o beneficiario acredita su derecho conforme al artículo 1077, la aseguradora tiene un mes para efectuar el pago correspondiente.

Por eso el objetivo no es simplemente “abrir un siniestro”.

El objetivo es presentar una reclamación técnicamente completa.

13. CHECKLIST DEL EXPEDIENTE

Antes de considerar lista una reclamación importante, revise:

  • Aviso de siniestro y radicado.
  • Póliza, carátula y anexos aplicables.
  • Fotografías y videos iniciales.
  • Bitácora cronológica.
  • Informe técnico cuando corresponda.
  • Cotizaciones detalladas.
  • Preaprobaciones o instrucciones recibidas.
  • Facturas y comprobantes de pago.
  • Inventario previo y posterior.
  • Soportes contables.
  • Registro de salvamento.
  • Autorizaciones para disposición de bienes.
  • Gastos de emergencia debidamente identificados.
  • Comunicaciones con aseguradora, ajustador e intermediario.
  • Para empresas, expediente separado de lucro cesante, si existe cobertura.
  • Relación de otras pólizas que puedan cubrir el mismo interés.

¿QUÉ ESTÁ PASANDO HOY EN EL SECTOR ASEGURADOR COLOMBIANO?

El sector activó su protocolo para eventos catastróficos después del terremoto y las compañías mantienen habilitados sus canales especiales de atención. Fasecolda reportó inicialmente 2.258.594 riesgos asegurados por terremoto en Colombia, incluidos 442.514 en 105 municipios de las zonas de mayor afectación identificadas inicialmente.

Fasecolda también ha señalado que la industria cuenta con reservas, reaseguro y niveles de solvencia diseñados para responder a obligaciones derivadas de eventos de esta naturaleza.

Esto permite sacar una conclusión práctica:

NO HAY QUE CORRER A REPARAR.

HAY QUE CORRER A DOCUMENTAR, REPORTAR Y PROTEGER.

Una reclamación bien preparada facilita que asegurado, ajustador y aseguradora puedan determinar rápidamente:

qué pasó · qué está cubierto · cuánto se perdió · cuánto corresponde indemnizar.

En Protección de Riesgos creemos que el verdadero valor del seguro aparece precisamente cuando ocurre lo inesperado.

Nuestro trabajo no es solamente ayudar a contratar una póliza.

Es estar presentes cuando nuestros clientes necesitan entenderla, utilizarla y recuperar aquello que tanto esfuerzo les costó construir.

Y en momentos como este, nuestra prioridad es acompañarlos.

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