Oct 30, 2017 / por Proteccion de Riesgos / Sin comentarios

Las metas de venta de las aseguradoras, las comisiones de los intermediarios y los planes de incentivos de toda la cadena de distribución, más la mala información en redes sociales, hacen que comprar un seguro de vida cada vez sea más complejo y riesgoso.

Este documento es una guía básica para garantizar una compra adecuada, independientemente de la necesidad del consumidor de seguros, elaborada por 3 asesores expertos de seguros de vida con experiencia sumada de más de 60 años:

TIPOS DE SEGURO DE VIDA QUE NOS OFRECEN

Hay tantos tipos de seguros como imaginación se tenga. Esto debido a que las compañías de seguros pueden estructurar cualquier tipo de instrumento a partir de:

1. Protección

2. Ahorro

3. Rentabilidad

4. Plazo

Los seguros más populares (recomendados):

 

  1. Seguro de vida 100% Protección (cada año o cada 5 años dependiendo de la edad se determina el precio del seguro).
  2. Seguros de vida con crecimiento pre-acordado (se sabe cuánto va a crecer el precio/prima y el valor asegurado desde la fecha en que contrató el seguro).
  3. Seguros de vida nivelados (se paga lo mismo desde el primer día hasta el último día).

 

 

Los seguros más populares (requieren asesoría de un asesor jurídico y financiero*):

* Un buen asesor de seguros te puede diseñar un seguro a tu medida, necesidades y posibilidades, con el respaldo de los mejores.

  1. Seguros de vida prorrogados (A partir de la necesidad de seguro con un sólo pago se determina plazo del seguro y valor asegurado).
  2. Seguros de vida saldados (la persona se asegura para toda la vida con un solo pago).
  3. Seguros con devolución de primas (todo lo que se paga en el seguro al final de la vigencia lo “devuelven“).
  4. Seguros de vida con devoluciones: Al final del seguro la aseguradora devuelve un monto determinado o determinable.
  5. Seguros de Pensión o rentas pensionales: (se ahorra a través de un seguro y el seguro luego paga un monto acordado por un plazo acordado.

¿QUÉ DEBERÍAMOS COMPRAR?

Las compañías de seguros saben proteger, esto es comprar el riesgo. Para esto tienen equipos de profesionales que determinan en cada caso cuánto deben pagar por un riesgo determinado.

Los seguros no tienen el propósito financiero de enriquecer, lo que buscan es cubrir los riesgos de la familia haciendo que los diferentes siniestros que puedan presentarse no cambien en forma brusca la estabilidad patrimonial.

El 99% de las personas que quiere un seguro, quiere un seguro que esté encaminado a proteger y no a ahorrar o invertir. Las razones son intuitivas y simples:

 

1. Meter todos los huevos en la misma canasta:

No debo apostar mi ahorro y mi protección con la misma contraparte. Es simple: todas las instituciones financieras enfrentan riesgos, de liquidez, operacionales, de reputación, regulatorios, políticos, etc. Las aseguradoras pueden no cumplir o pasar sus riesgos a otras aseguradoras de inferior calidad.

 

 

2. Hacer contratos a largo plazo:

A mayor plazo mayor riesgo y por tanto mayor rentabilidad. En el caso de los seguros, ofrecen productos donde se comprometen recursos a 10+ años y la rentabilidad es muy baja.

 

 

 

 

3. Costo de oportunidad y liquidez:

Una de las consideraciones más usual para ahorrar en seguros es que no nos permiten malgastar el dinero en otra cosa. Esta consideración no tiene en cuenta que tenemos oportunidades de negocios y podemos necesitar liquidez. Lo que termina pasando es que tenemos un seguro con ahorro que nos paga en el mejor de los casos el 4% o 5% anualmente y nos financiamos entre el 11% y 28%. Mejor dicho, destruimos entre 7% y 24% de valor año a año.

 

4. Hay alternativas mejores:

Hay otras entidades que prestan servicios de asesoría para inversiones más interesantes en términos de riesgo/rentabilidad. Se puede diversificar el portafolio y acceder a beneficios tributarios.

 

 

 

5. Por lo general no crece el valor asegurado:

Normalmente en los seguros con ahorro el valor asegurado es estático, de manera que, en 10 años, si hay un siniestro, el pago seguramente será insuficiente para cubrir el riesgo inicialmente amparado.

 

 

 

6. Reticencia o preexistencias:

Hay seguros en donde situaciones contractuales podrían hacer que se pierda toda la inversión en protección y ahorro, como es el caso de un contrato que no ha sido debidamente suscrito. Por ejemplo, se omiten detalles o de alguna manera se miente a la aseguradora.

 

 

 

7. Es más costoso:

Normalmente la tasa de protección es menos competitiva en este tipo de seguros.

 

 

 

 

Algunas consideraciones tributarias o personales recomiendan seguros con ahorro, pero son muy puntales y limitadas, por ejemplo:

  • Quiero dejar más del 25% de mi patrimonio a una persona que no es mi heredero de ley.
  • Quiero sacar de mi patrimonio recursos por un periodo de tiempo determinado y posteriormente cambiarlos de beneficiario.
  • Tengo que dejar dinero a mi muerte a personas de forma secreta.
  • Ahorrar muy poco para pagar las primas de seguro a medida que se incremente su valor (suavizar así el costo de la protección a futuro).

 

 

De resto, tener un ahorro en un seguro de vida con ahorro destruye más valor del que genera, pues crea riesgos nuevos que no se compensan con la rentabilidad que retribuyen y por lo general, tienen tasas de protección poco competitivas.

En conclusión, si les están vendiendo un seguro con ahorro, muy posiblemente es mejor revisar la protección requerida con otro experto en seguros y si te decides a comprar con ahorro, haz que lo vean siempre tu abogado y asesores financieros de confianza.

VARIABLES QUE DEBERÍAMOS TENER CUENTA

1. Lugar de ofrecimiento/compra:

En Colombia, de entrada, quien le ofrece seguros del exterior está infringiendo la ley, tanto colombiana, como del país del que ofrece el seguro (la ley es clara podemos comprar seguros de vida en el exterior, pero no nos los pueden ofrecer en Colombia, pues los asesores locales no conocen las normas, los términos y condiciones de otro mercado y no tienen licencia para hacerlo). Cada país se rige por normas muy diferentes y sus aseguradores e intermediarios las deben conocer a fondo para poder asesorar de forma adecuada a los consumidores.

Si quiere un seguro por ejemplo en EEUU, busque asesoría de un experto en seguros de EEUU y entienda perfectamente que debe hacer para reclamar el seguro, declarar el seguro y que su familia reciba el dinero del seguro en Colombia. Normalmente los seguros del exterior excluyen muertes violentas (terrorismo, homicidio, actos de guerra, etc.)

2. Valor asegurado:

El valor asegurado puede crecer, disminuir o permanecer igual. Dependerá de la necesidad de cada consumidor cual requiere, pero es vital entender que un seguro que crece en valor asegurado año a año es más costoso, pues mantiene su valor en el tiempo. En algunos casos, como los créditos hipotecarios, el seguro puede requerirse bajando su valor año a año.

 

 

3. Plazo:

La protección siempre tiene un ¿para qué? o un ¿para quién? Esto determina el plazo por la cual la requiero. Entonces, no tiene sentido tomar un seguro por 10 años, cuando en realidad mi riesgo es de 20 años o viceversa. A mayor plazo, mayor costo del seguro, pues como se explicaba hay más riesgo.

 

 

 

4. Edad:

A mayor edad, mayor precio. Aconsejamos tomar seguros antes de los 45 años, pues podemos tener seguros a un plazo mayor y estructurar pagos cómodos. Antes de tener dependientes o familia no parece lógico tener seguros de vida, en estos casos podemos asegurar nuestra capacidad futura para producir y tener cobertura en caso de enfermedades graves que generen una incapacidad total, parcial o permanente que nos impida seguir siendo productivos. Después de los 55 años, normalmente el costo de un seguro es muy alto si no se contrató debidamente.

 

5. Salud:

Las aseguradoras siempre se fijan en el estado de salud y hay que ser TOTALMENTE transparentes respecto del mismo. Mentir u ocultar en la toma de su seguro da derecho legal a la aseguradora a no pagarlo. Si el asesor dice “tranquilos eso no importa”, por favor encienda una alerta del tipo de asesoría que está recibiendo, y por favor pídale al asesor una constancia firmada y envíela a la aseguradora o deje la anotación en el formulario o declaración de asegurabilidad.

 

Para exponer lo delicado de este punto, si yo omito, sabiéndolo, decir que soy hipertenso y me muero como consecuencia de un terremoto, la aseguradora no le va a pagar nada a mis beneficiarios.

Si tenemos o hemos tenido problemas de salud importantes, muy probablemente, tendremos que pagar más por el seguro, nos excluirán nuestra pre-existencia de la cobertura o simplemente no nos van a asegurar. Si hemos tenido cáncer, infartos, diabetes, trasplantes, derrames o enfermedades similares, antes de contratar un seguro sugerimos consultar un abogado para que revise el contrato, pues podemos estar comprando aire o algo que no sirve para cubrir el riesgo que queremos proteger.    

6. Aseguradora:

Siempre mire la calificación de riesgos de la aseguradora. Buscar la máxima calificación posible y negocios diversificados (que tenga muchos tipos/ramos de seguros-negocios). En seguros de vida la historia pesa mucho, conozca la historia y su compromiso con el ramo, pues no queremos que un seguro comprado a una marca muy buena, termine en manos de una aseguradora de inferior calidad. Finalmente, donde está la matriz o la aseguradora, cuenta mucho. Evite paraísos fiscales (son ideales para hacer piratería y tienen serios riesgos políticos y de regulación internacional). Mire quien es el beneficiario real de la aseguradora, siempre sepa quién está detrás de los negocios. Por favor siempre verificar los reaseguradores de ramo de vida.

7. Intermediario/asesor/vendedor:

Exija siempre el certificado del intermediario expedido por la aseguradora con su nombre. Revise la hoja de vida y los conocimientos que tiene para estructurar su seguro (estos son instrumentos financieros complejos, que se distribuyen por fuerzas de venta con poca capacitación). Revise si conocen el mercado o es distribuidor de una sola marca. Si están en Colombia y ofrecen seguros del exterior, ya saben que ellos están dispuestos a infringir las normas para vender. Nuevamente si quiere un seguro en otro país, contacte expertos en esos países y revise las marcas líderes.

8. Precio:

Si es demasiado buen negocio, comparado con las alternativas, por favor revíselo con su abogado o intermediario de seguros de confianza (que no se lo esté ofreciendo). Los precios de los seguros de vida en Colombia son similares, pues las tasas dependen de las mismas variables. Una diferencia muy grande siempre tiene una explicación lógica.